La Iluminación no te hace Especial

por Adyashanti

Muchos buscadores no asumen toda la responsabilidad de su propia liberación, sino que esperan una gran experiencia espiritual final que les catapultará plenamente hacia ella. Es esta búsqueda de la experiencia liberadora final la que da lugar a una forma de consumismo espiritual desenfrenado en el que los buscadores van de un maestro a otro, van de compras de la iluminación como si fueran a comprar golosinas en una tienda de dulces. Esta promiscuidad espiritual está convirtiendo rápidamente la búsqueda de la iluminación en un culto de buscadores de experiencias. Y, aunque muchas personas sí que tienen fabulosas experiencias, en la mayoría de los casos éstas no conducen a la profunda transformación del individuo, que es la expresión de la iluminación.

Hablando regularmente con buscadores espirituales, me di cuenta un día cuán adictos son muchos de ellos al poder del carisma. Se intercambian historias sobre cuán poderoso es este o aquel maestro y comparan experiencias. Pagan un precio por ello, confundiendo el carisma con la iluminación. El carisma atrae a todos los niveles: político, sexual, espiritual, etc, y se alimenta del deseo del ego de sentirse especial. Al ego le encanta recibir golpes de autoestima, es como una forma de caramelo espiritual. El caramelo puede ser dulce, pero ¿se puede vivir de él? ¿Te hace libre?

La libertad no es necesariamente emocionante; es sólo libre. Muy apacible y silenciosa, así que muy tranquila. Por supuesto, también está llena de alegría y asombro, pero no es lo que te imaginas. Es mucho, mucho menos. Muchos confunden el poder embriagador del llamado carisma espiritualista con la iluminación. La mayoría de las veces es simplemente espiritualista, y no necesariamente libre o iluminado. Para ser verdaderamente libre, debes desear conocer la verdad más de lo que deseas sentirte bien. Porque si sentirte bien es tu meta, entonces tan pronto como te sientas mejor, perderás el interés por lo verdadero. Esto no quiere decir que sentirse bien o experimentar amor y felicidad sea una cosa mala. Si se pudiera elegir, cada uno elegiría sentirse feliz en lugar de triste.

Simplemente significa que si este deseo de sentirte bien es más fuerte que el deseo de ver, conocer, y experimentar la Verdad, entonces este deseo estará siempre distorsionando la percepción de lo que es Real, corrompiendo la integridad más profunda de uno.
Por mi experiencia, todos dicen que quieren descubrir la Verdad, justo hasta que se dan cuenta de que la Verdad les despojará de sus ideas arraigadas más profundas, sus creencias, esperanzas y sueños. La libertad de la iluminación es mucho más que la experiencia de amor y de paz. Significa descubrir una Verdad que dará un vuelco a tu visión de tí mismo y de la vida. Para alguien que está realmente preparado, será algo increíblemente liberador. Pero para alguien que todavía está aferrado de un modo u otro, será extremadamente desafiante. ¿Cómo saber si estás preparado? Uno está preparado cuando está dispuesto a ser absolutamente consumido, cuando está dispuesto a ser el combustible para un fuego sin fin.

Si comienzas a jugar el juego de ser “alguien iluminado”, el verdadero maestro pondrá su atención en ti. Él o ella te va a desenmascarar, y este desenmascaramiento te va a doler. Debido a que el ego estará allí, ante la luz de la Verdad, desenmascarado y humillado. Por supuesto, el ego “¡protestará!”. Dirá que el maestro ha cometido un error y comenzará a justificarse en un esfuerzo para ponerse su coraza protectora. Comenzará a inventar justificaciones con una sutileza engañosa increíble. Aquí es donde comienza la verdadera sadhana (práctica) espiritual. Aquí es donde todo se vuelve muy real y el estudiante descubre si él o ella realmente quiere ser libre, o simplemente quiere seguir siendo un ego falso, independiente y auto-justificante. Se presenta inevitablemente esta encrucijada y siempre es un reto. Separa al verdadero buscador del falso. El verdadero buscador estará dispuesto a abrirse a la gracia de la humildad, mientras que el buscador falso huirá de ella. Así comienza el verdadero camino hacia la iluminación, otorgado sólo a aquellos que estén dispuestos a ser nadie. El descubrimiento de tu “nadie-dad” abre la puerta a despertar como ser, y más allá hacia la Fuente de todo ser.

No creo que la iluminación te vaya a hacer especial, no. Si te sientes especial de alguna manera, entonces la iluminación no se ha producido. Me encuentro con muchas personas que piensan que están iluminados y despiertos, simplemente porque han tenido una experiencia espiritual muy conmovedora. Llevan su iluminación en su manga como una medalla al honor. Se sientan entre amigos y hablan de lo despiertos que están mientras se toma un café en una cafetería.

Lo curioso es que cuando la iluminación es auténtica, no hay nadie que la reclame. La iluminación es muy normal; no es nada especial. En lugar de hacerte más especial, va a hacerte menos especial. Te coloca justo en el centro de una maravillosa humildad e inocencia. Todos los demás pueden o no llamarte iluminado, pero cuando estás iluminado toda la idea de la iluminación y de alguien que está iluminado es una gran broma. Yo uso la palabra iluminación todo el tiempo – no para dirigirte hacia ella sino para que vayas más allá. No te atasques en la iluminación.

El ego es el movimiento de la mente hacia los objetos de percepción en la forma de apego, y de rechazo de los objetos en la forma de aversión. Esto es fundamentalmente todo el ego. Este movimiento de apego y aversión da lugar a la sensación de un “yo” separado, y a su vez la sensación del “yo” se fortalece de esta manera. Es este bucle continuo de causalidad lo que embauca a la conciencia en un trance de identificación. ¿Identificación con qué? La identificación con el continuo bucle del sufrimiento. Después de todo, ¿quién sufre? El “yo” es el que sufre. ¿Y quién es este yo? No es nada más que una sensación de ser originada por la identificación con el apego y la aversión. Ya ves, todo es una creación de la mente, una película sin fin, un sueño terrible. No trates de cambiar el sueño, porque el tratar de cambiarlo no es más que otro movimiento en el sueño. Mira el sueño. Sé consciente del sueño. Esa conciencia es Ello. Interésate más en la conciencia del sueño que en el sueño mismo. ¿Qué es esa conciencia? ¿Quién es esa conciencia? No sueltes una respuesta, sólo sé la respuesta. Sé Ello.

La iluminación significa el fin de toda división. No es simplemente tener una experiencia ocasional de unidad más allá de toda división, en realidad es ser indiviso. Esto es lo que realmente significa no-dualidad. Significa que hay un solo Ser, sin una diferencia o brecha entre la revelación profunda de la Unidad y la forma en que se percibe y se vive cada momento de la vida. No-dualidad significa que la revelación interior y la expresión exterior de la personalidad son una y la misma. Muy pocos parecen estar interesados en la mayor implicación contenida en las profundas experiencias espirituales, ya que es la contemplación de estas implicaciones lo que rápidamente trae a la conciencia las divisiones internas existentes en la mayoría de los buscadores.

Las personas espirituales pueden ser algunas de las personas más violentas que nunca hayas conocido. En su mayoría, son violentas hacia sí mismas. Tratan violentamente de controlar su mente, sus emociones y sus cuerpos. Se enfurecen consigo mismas y se maltratan a sí mismas por no rebelarse ante la idea de la mente condicionada de lo que cree ser la iluminación. Nadie nunca se ha liberado a través de este tipo de violencia. ¿Por qué es que tan pocas personas son realmente libres? Porque tratan de amoldarse a las ideas, conceptos y creencias en sus cabezas. Tratan de concentrarse en su camino al cielo. Pero la libertad trata sobre el estado natural, la expresión espontánea y natural del ser. Si deseas encontrarla, observa que la idea misma de una persona que tiene el control es un concepto creado por la mente. Da un paso atrás en lo desconocido.

No hay nada más insidiosamente destructivo para el logro de la liberación que dudar de uno mismo y el cinismo. La duda es un movimiento de la mente condicionada que siempre dice que “no es posible”, que “la libertad no es posible para mí”. La duda siempre sabe; ella “sabe” que nada es posible. Y en este saber, la duda te roba la posibilidad de que te ocurra algo realmente nuevo o transformador. Por otra parte, la duda siempre va acompañada de un cinismo generalizado que inconscientemente le da un giro negativo a todo lo que toca. El cinismo es una visión del mundo que protege al ego del escrutinio, manteniendo una postura negativa en relación a lo que no conoce, no quiere conocer, o no puede conocer. Muchos buscadores espirituales no tienen ni idea realmente de lo cínicos que son y lo cargados de dudas que están. Es esta ceguera y negación de la presencia de la duda y el cinismo lo que hace imposible el nacimiento de una profunda confianza, una confianza sin la cual la liberación final siempre será simplemente un sueño.

Todo miedo viene del pensamiento en la forma de memoria (pasado) o de proyección (futuro). El pensamiento crea el tiempo: pasado, presente y futuro. Así que el miedo existe y proviene de la percepción de la existencia del tiempo. Estar libre del temor es estar libre del tiempo. Puesto que el tiempo es una creación del pensamiento, para estar libre del temor debes estar libre del pensamiento. Por consiguiente, es importante despertar y experimentar tu Ser fuera del pensamiento, existiendo como eternidad. Así que pon en duda todas las ideas de ti mismo que sean creaciones del pensamiento y del tiempo – del pasado, presente y futuro. Experimenta tu eternidad, tu divinidad, tu despertar hasta que estés convencido de que nunca estás sujeto al movimiento del pensamiento, del miedo o del tiempo. Estar libre del miedo es estar lleno de Amor.

Muchos buscadores espirituales se quedan “atrapados en el vacío”, en lo absoluto, en la trascendencia. Se aferran a la felicidad, o la paz, o la indiferencia. Cuando la motivación egoísta de vivir desaparece, muchos buscadores se vuelven indiferentes. Ellos ven la perfección de toda la existencia y no encuentran razón para hacer nada, incluyendo el cuidado de sí mismos o de otros. Yo llamo a esto “tomar un refugio falso”. Es una trampa del ego muy sutil. Esta fijación en lo absoluto y toda forma inconsciente de apego se pretende hacer pasar por la liberación. Puede ser muy difícil despertar a alguien de esta fijación engañosa, ya que literalmente no tienen ninguna motivación para soltarla. Atascados en una forma de indiferencia divina, estas personas creen que han llegado a la cima de la montaña, cuando en realidad se esconden en la mitad de su ladera.

La iluminación no quiere decir que uno deba desaparecer en el reino de la trascendencia. Esta fijación en lo absoluto es simplemente el polo opuesto de estar fijado en lo relativo. Con la llegada de la verdadera iluminación, hay un tremendo nacimiento del Amor impersonal y sabiduría que nunca se fija en ningún ámbito de la experiencia. Despertar a la visión del absoluto es profundo y transformador, pero despertar de todos los puntos de vista fijos es el nacimiento de la verdadera no-dualidad. Si el vacío no puede danzar, no es verdadera vacuidad. Si la luz de la luna no inunda el vacío cielo nocturno y se refleja en cada gota de agua, en cada brizna de hierba, entonces estás mirando solamente a tu propio sueño vacío. Yo digo: “¡Despierta!” Entonces tu corazón será inundado por un Amor que no se puede contener.

Quizás pueda señalarte la gran Realidad dentro de ti. Quizás despiertes a la experiencia directa de la realización del Ser. Quizás comprendas el fuego de la transmisión. Pero hay una cosa que nadie puede darte: sólo la integridad y la honestidad te llevará por completo a la otra orilla. Nadie puede darte la fuerza de carácter necesaria para la experiencia espiritual profunda que se convertirá en el catalizador de la transformación evolutiva llamada “iluminación”. Sólo tú puedes descubrir esa pasión que arde dentro con una integridad que no se conformará con nada menos que la Verdad.

La iluminación no tiene nada que ver con los estados de consciencia. Que estés en la consciencia del ego o en la consciencia de la unidad no es realmente la cuestión. He conocido a muchas personas que tienen fácil acceso a estados avanzados de consciencia. Aunque para algunas personas esto puede lograrse fácilmente, también me doy cuenta de que muchas de estas personas no son más libres que cualquier otra persona. Si no crees que el ego pueda existir en estados muy avanzados de consciencia, te equivocas. La cuestión no es el estado de consciencia, incluso los muy avanzados, sino el misterio despierto que es la fuente de todos los estados de consciencia. Es incluso la fuente de la presencia y del ser. Está más allá de toda percepción y toda experiencia. Yo lo llamo “conciencia despierta” (1). Para averiguar que estás vacío de la vacuidad tienes que morir en el misterio consciente, que es la fuente de toda existencia. Lo que pasa es que ese misterio está enamorado de toda su manifestación y no manifestación. Encuentras tu Ser dando un paso atrás fuera de ti mismo.