La Meditaci贸n es lo que somos...

por Rupert Spira

Me gustar铆a decir algo sobre la Meditaci贸n.

Normalmente nos consideramos a nosotros mismos como una colecci贸n de pensamientos, sentimientos y sensaciones: yo, el yo separado, que vive en el interior del cuerpo-mente, y est谩 hecho del cuerpo-mente.

Y la meditaci贸n es normalmente considerada como una actividad en la que yo, este cuerpo-mente, se compromete a fin de lograr alg煤n tipo de objetivo, sea cual sea ese objetivo: la iluminaci贸n, la quietud, la paz, la liberaci贸n.

En otras palabras, desde ese punto de vista, se cree que el yo separado es lo que somos y la meditaci贸n se considera como una actividad que hacemos.

Sin embargo, en este enfoque, la meditaci贸n se entiende diferente. Aqu铆, la meditaci贸n se entiende que es lo que esencialmente somos, y el yo separado se entiende que es una actividad que el pensamiento hace de vez en cuando.

No estoy sugiriendo que estos tipos convencionales de meditaci贸n no tengan sus usos; por supuesto que s铆. Pero no es lo que se entiende aqu铆 como meditaci贸n. La meditaci贸n, tal como se entiende en este enfoque, no es ning煤n tipo de actividad.

La Meditaci贸n es lo que somos, no lo que hacemos.

En este enfoque, la meditaci贸n no tiene nada que ver con una actividad o cese de actividad de la mente: enfocarla, observarla, disciplinarla o aquietarla, u observar la respiraci贸n. Eso no es lo que se entiende aqu铆 por meditaci贸n.

La meditaci贸n, en este enfoque, es simplemente ser, simplemente ser la presencia de la Conciencia, simplemente ser eso que est谩 consciente.

Somos conscientes ahora mismo de nuestra experiencia. Somos conscientes de estas palabras; somos conscientes de nuestros pensamientos y sentimientos, sean las que sean. Somos conscientes de las vistas o sonidos que est谩n presentes en nuestra habitaci贸n, de las sensaciones de hormigueo del cuerpo. Somos conscientes sin esfuerzo de todo este flujo de experiencia. Y nosotros no tenemos que hacer el menor esfuerzo para ser eso que conoce o es consciente de nuestra experiencia.

La Meditaci贸n es simplemente tener conocimiento de este uno, el uno que es consciente de nuestra experiencia.

脡ste uno es a veces llamado “Awareness” [Conciencia]. El sufijo “-ness” significa “la presencia de” [y Aware = consciente] as铆 que la palabra “Awareness” [Conciencia] significa simplemente “la presencia de eso que es consciente”.

Por lo tanto, aseg煤rate de que cuando se utiliza esta palabra “Awareness” [Conciencia], no se refiere a alguna idea abstracta o extraordinaria de algo que no conocemos o no estamos familiarizados.

Simplemente se refiere a lo que naturalmente, esencialmente somos, a eso que conoce o es consciente de nuestra experiencia, sea la que sea, como conocer nuestros pensamientos, conocer estas palabras, conocer los sonidos o vistas que est谩n presentes en este momento… Sea lo que sea que es conocido o experimentado en cualquier momento es conocido por “ti”. “T煤” eres eso que es consciente de tu experiencia. Eso es llamado “Yo”, “Conciencia”, “Presencia consciente”.

La Meditaci贸n es s贸lo tener conocimiento de eso. Todos los siete mil millones de nosotros somos eso, pero no todos se dan cuenta de ello. Es por eso que decimos que es tener conocimiento de eso.
La mayor铆a de nosotros es inconsciente de eso; no nos damos cuenta de que esencialmente somos la Conciencia con la que nuestra experiencia es conocida.

Hemos pasado por alto esta simple Presencia consciente que es nuestro Yo esencial, y en cambio nos hemos imaginado a nosotros mismos como un conjunto de pensamientos y sentimientos.

En este enfoque, simplemente notamos que ya y siempre somos lo que sea eso que conoce o es consciente de nuestra experiencia. Ser铆a imposible ser algo distinto que eso.

S贸lo intenta ser algo distinto de eso que es consciente de nuestra experiencia. Trata de no ser eso. Es imposible.

As铆 que la meditaci贸n es la cosa m谩s f谩cil del mundo; es a煤n m谩s f谩cil que respirar. Incluso la respiraci贸n requiere una ligera contracci贸n de algunos m煤sculos. Para ser, o conocerse a uno mismo como esta Presencia consciente, es a煤n m谩s f谩cil que eso.

No se requiere absolutamente nada de la mente para ser consciente de esta Presencia. Esto no significa que la mente deba ser rechazada; puede permanecer tal como es.

Algunas mentes pueden ser relativamente tranquilas, otras pueden estar haciendo comentarios sobre lo que se dice aqu铆, o pensando en otros asuntos. Todo tipo de pensamientos pueden estar pasando. No importa lo que est茅 pasando por nuestra mente. Dale a la mente total libertad para ir donde quiera, cuando quiera y pensar en lo que quiera.

La Meditaci贸n no tiene nada que ver con lo que est谩 o no est谩 teniendo lugar en la mente. Dale a la mente total libertad para hacer lo que sea que ha sido condicionada para hacer. No hay nadie personalmente responsable de la actividad de la mente. De hecho, todo el universo conspira para que cada acontecimiento tenga lugar. Es decir, cada pensamiento, cada sentimiento, cada acci贸n, cada viento que se mueve, cada mariposa que vuela, todo en el universo entero, est谩 involucrado en el m谩s m铆nimo pensamiento o sentimiento. As铆 que el universo es responsable de nuestros pensamiento.

Si vamos a tener en cuenta nuestros pensamientos, tenemos que tener en cuenta al universo entero.

Deja en paz a los pensamientos.

S茅 consciente, sin esfuerzo, de eso que es consciente de nuestros pensamientos. Date cuenta que eres eso, y simplemente s茅 consciente de ello. Con贸cete a ti mismo como eso. Y no limites la Conciencia a los pensamientos; incluidos los sentimientos. Puede no haber sentimientos presentes o puede haber sentimientos de tristeza, verg眉enza, culpa, miedo, insuficiencia, carencia, etc. Deja que cualquier sentimiento presente sea simplemente como es.

Y del mismo modo, aseg煤rate de que las sensaciones corporales son incluidas. Deja que el hormigueo, el c煤mulo de sensaciones amorfas llamada “el cuerpo” sea exactamente como es. Si el cuerpo est谩 inc贸modo, deja que se mueva.

La meditaci贸n no tiene nada que ver con sentarse en una postura fija, inm贸vil, soportando el dolor en las rodillas o la espalda, con la esperanza de que vamos a ganar algo con ello. S茅 natural con el cuerpo: si est谩 inc贸modo, deja que se mueva.

Y aseg煤rate de que el mundo est谩 incluido. Y por el “mundo”, nos referimos a las vistas, sonidos, sabores, texturas y olores. Son todo lo que conocemos de un mundo. Deja que todo sea incluido. No tenemos que tratar de incluir todo 鈥 eso ser铆a una actividad de la mente. S贸lo ve que “yo”, la Conciencia, estoy totalmente abierto en todas direcciones a lo que aparece. Simplemente s茅 consciente de esta amplia apertura de la Presencia consciente.

Observa que esta presencia no est谩 involucrada con ninguna apariencia particular. Simplemente permite que toda apariencia sea como es, sin involucrarse en ella, al igual que la pantalla permite que cada imagen de una pel铆cula sea como es, sin involucrarse en ella.

Nosotros no tenemos que hacer que esto suceda; s贸lo date cuenta de que eso ya es as铆. Yo, eso que es consciente de nuestra experiencia, soy 铆ntimamente uno con cada experiencia y, al mismo tiempo, estoy completamente no involucrado con ella.

No tenemos que trabajar durante d茅cadas tratando de desapegarnos. Yo, este conocer o Presencia consciente, ya estoy desapegado de todas las apariencias y, al mismo tiempo, soy 铆ntimamente uno con ellas, al igual que la pantalla no est谩 apegada a la imagen, pero, al mismo tiempo, es 铆ntimamente una con ella. As铆 que esto no tiene nada que ver con estar en segundo plano como un testigo a distancia, y mantener la mente, el cuerpo y el mundo a distancia.

Lo que sea que es consciente de nuestra experiencia es 铆ntimamente uno con ella 鈥 impregna toda experiencia y, al mismo tiempo, est谩 libre de ella. La pantalla impregna la imagen, es una con la imagen, y, sin embargo, al mismo tiempo, es independiente de ella. No es manchada, da帽ada, herida, alterada, cambiada, movida o destruida por la imagen.

De la misma manera, yo, est谩 vac铆a Presencia consciente, impregno toda experiencia, pero nunca soy da帽ado por ella, nunca soy manchado por ella, nunca soy herido por ella. No tenemos que defendernos de ninguna experiencia. S贸lo nos defender铆amos de una experiencia particular si pensamos que nos puede hacer da帽o. No me estoy refiriendo a un da帽o f铆sico al cuerpo; es natural cuidar del cuerpo. Estoy hablando del sufrimiento psicol贸gico.

No me sigas con tus pensamientos; s铆gueme en tu experiencia; comprueba lo que se est谩 diciendo en tu experiencia actual. Ve claramente que lo que esencialmente somos, lo que est谩 consciente de nuestra experiencia, es 铆ntimamente uno con ella, y, al mismo tiempo, est谩 libre de ella.

No es posible encontrar esta presencia de Conciencia o conocerla como un objeto. Para empezar, podemos tratar de encontrarla o conocerla de la misma manera como encontramos o conocemos un pensamiento, sentimiento, sensaci贸n o percepci贸n. Pero no puede ser encontrada como ning煤n tipo de objeto; la 煤nica manera de conocerla es ser ella. La Conciencia se conoce a s铆 misma, simplemente siendo ella misma.

Es por eso que nuestro Ser, la Conciencia, a veces se dice que es “nada”, no una cosa, no un objeto, no un pensamiento, sentimiento, sensaci贸n o percepci贸n. A veces se dice que es vac铆a, transparente o vacua. Estas palabras son para evocar la realizaci贸n experiencial de que lo que esencialmente somos no se puede encontrar, sentir, conocer, ver o experimentar como cualquier tipo de objeto, por muy sutil que sea, ni siquiera la sutil sensaci贸n de ser.

Al mismo tiempo, cuando aparece la experiencia 鈥昬s decir, cuando el pensar, sentir o percibir aparece鈥 es completamente impregnada por el conocer de la misma. Todo lo que hay de un pensamiento es la experiencia del pensar, y todo lo que hay del pensar es el conocer del mismo. Ese Conocer es esta Conciencia transparente, vac铆a, que es nuestro Ser, esta no-cosa.

Esta “no-cosa” vac铆a, consciente, toma la forma de la experiencia del pensar, al igual que la pantalla vac铆a toma la forma de la plenitud de la imagen.

La plenitud de la imagen est谩 hecha de la vacuidad de la pantalla. La plenitud de la experiencia 鈥昿ensar, sentir y percibir鈥 est谩 hecha de la vacuidad del Conocer puro, de la Conciencia pura.
Somos esta vac铆a Presencia de conocer. Todo lo que hay de un pensamiento, sensaci贸n o percepci贸n es el conocer del mismo, la experiencia de 茅l, y eso es lo que somos.

As铆 que esta “nada” vac铆a resulta ser la plenitud de todo. No somos simplemente una nada vac铆a, una “no-cosi-dad” vac铆a. Somos eso, pero eso es la sustancia, la realidad, la materia de la que est谩 hecha toda experiencia. Como tal, somos todo.

Dondequiera que miremos, encontramos s贸lo nuestro Ser. Si miramos a nuestro alrededor en el mundo exterior, lo 煤nico que encontramos es la experiencia de ver, y la 煤nica sustancia presente en la experiencia de ver es el conocer de ella. Ese puro Conocer es nuestro Ser.

Es s贸lo un pensamiento abstracto el que separa a un veedor “aqu铆 dentro”, en el cuerpo, de lo visto “ah铆 fuera”, en el llamado mundo. Con ese 煤nico pensamiento, el yo interior y el mundo exterior vienen a la existencia aparente.

Pero la experiencia no est谩 compuesta de estos dos ingredientes esenciales, un sujeto, “yo”, en el interior, y un objeto, llamado el “mundo” o el “otro”, en el exterior. Son s贸lo una abstracci贸n que el pensamiento superpone sobre la realidad y la intimidad de toda experiencia.

La experiencia en s铆 es mucho m谩s 铆ntima que eso. No se compone de dos partes 鈥 “A-dvaita”, no-dos. Local铆zate en ninguna parte; encu茅ntrate en todas partes.

El yo separado 鈥昬l yo separado imaginario鈥 est谩 hecho del pensamiento que se imagina que yo, Conciencia, la luz del puro Conocer, estoy ubicado en y limitado a este peque帽o cuerpo-mente. S贸lo con esa creencia, un yo separado viene a la existencia aparente, y es en nombre de este imaginario yo que la mayor铆a de nosotros dirigimos nuestras vidas, pensamos, sentimos, actuamos y nos relacionamos en nombre de un yo que no existe.

La experiencia de la infelicidad es la se帽al que proviene de la inteligencia del cuerpo-mente para indicar que hemos cometido un error, que nos hemos confundido a nosotros mismos por un c煤mulo de pensamientos y sentimientos situados en y como un cuerpo-mente.

El sufrimiento es para la mente lo que el dolor es para el cuerpo, una se帽al de que algo necesita atenci贸n, un mensaje de que hemos confundido nuestro Ser por un c煤mulo de pensamientos y sentimientos. En otras palabras, el sufrimiento no est谩 aqu铆 para frustrarnos; no es un castigo. Por el contrario, est谩 aqu铆 para ayudarnos. Es una llamada de atenci贸n.

Para empezar, se trata de una llamada ben茅vola, pero con el tiempo se vuelve m谩s y m谩s severa. Sin embargo, independientemente de su intensidad, la llamada de atenci贸n siempre est谩 diciendo lo mismo: nos hemos confundido a nosotros mismos por un c煤mulo de pensamientos y sentimientos; hemos pasado por alto u olvidado lo que realmente somos.

El yo separado no es lo que somos; es una actividad del pensar y del sentir. La meditaci贸n no es lo que hacemos; es lo que somos: simplemente ser consciente de esta abierta, vac铆a, Presencia consciente, y encontrar esta Presencia en el coraz贸n de toda experiencia, 铆ntimamente uno con ella y sin embargo, al mismo tiempo, in-da帽able, indestructible, totalmente libre.